Tortie, la Tortuga

La ofrenda, en la tradición chamánica, es un acto sagrado de gratitud y reciprocidad.

Representa un regalo del corazón para la Tierra, los ancestros, los espíritus y todo aquello que nos conecta con lo vivo. Es un gesto sencillo pero poderoso, cargado de intención, que nutre el vínculo entre lo invisible y lo visible.

Ofrecer es reconocer que todo está interconectado, que nada nos pertenece realmente y que estamos al servicio del Gran Todo. Cada ofrenda es una oración viva, un puente entre lo humano y lo sagrado.

Gracias a tu participación en los talleres, se destinarán 10 euros por persona a financiar jornadas de sensibilización contra el plástico en el mar Caribe, en Colombia.

En una visión más amplia, esta ofrenda también contribuirá a apoyar organizaciones dedicadas a la protección de las tortugas marinas en el mundo, así como a la educación de niños y niñas en los países más vulnerables.
Sin límites ni fronteras: todos somos ciudadanos del mundo.

Es este legado universal el que deseo transmitir a mi hija Luna, tejiendo el hilo de una transmisión familiar consciente.